Publicista base tres, plurivalente y miloficios por necesidad. No hablo mucho, por eso escribo. En ocasiones puedo ser tan fatalista como Mafalda, o tan optimista como un vendedor multinivel, pero sin llegar a ser fanático de nada. Me animé a abrir este blog en un enésimo intento por agradarme a mi mismo sin caer en un monólogo de narices respingadas. ¿De qué servirá todo esto? ¡Pues de eso se trata, precisamente!
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada