miércoles, 27 de agosto de 2008

Georgia: una crisis de reserva

Viendo y leyendo las noticias de los últimos días sobre la crisis en Georgia, no deja de sorprenderme lo fácil que son nuestras mentes de ser dirigidas y encarriladas por los grandes poderes globales.

Los mismos que hicieron sus pininos en Pearl Harbor, pasando por Vietnam, el asesinato de JFK, Irak, Nor Corea y el atentado a las torres gemelas, ahora despliegan sus mejores y bastante depuradas artes en crear crisis como quien juega con sus soldaditos de juguete en la alfombra de la casa; esta vez los gergianos son los tristes anfitriones del evento.

Pienso firmemente que la crisis en Georgia no es artificial - hay un problema de reivindicaciones y autoafirmación de los pueblos, asi como alianzas en proceso- pero también es azuzada. Incluso es posible que haya sido creada desde la misma separación de la URSS como una especie de "crisis de reserva"; un conflicto latente clave, entre tantos, para mantener focos de tensión que sean redituables en el futuro.

Y es que la crisis sale a flote justo en tiempo electoral, en momentos en que se cuestiona la presencia de Estados Unidos en el mundo, y en tiempo de crisis energética y climática.

Una crisis como la de Georgia sirve a muchos objetivos: desvía la atención de los problemas globales que no se quieren resolver e insiste en la defensa del petróleo como fuente de energía principal. Al mismo tiempo, sirve de combustible para la campaña electoral norteamericana; ya empezaron las visitas a la zona de conflicto de los candidatos, sus esposas y sus emisarios para las fotitos de rigor.

Mi conclusión es que, como todas las conspiraciones anteriores, esta es una farsa más, en la que -como dijo el presidente ruso- "nadie ganará"(¿?); en realidad, millones perderán y desmintiendo a Medvedev, ganarán unos pocos, los de siempre. Las potencias occidentales por el robustecimiento de su necesaria presencia en todas partes, y los rusos, cómplices del teatro, por beneficios en su entrega de petróleo.

Arriesgo a pronosticar que finalmente todo volverá a la calma. A un statu quo que finalmente hará olvidar al mundo que existe siquiera Georgia, hasta que se le necesite de nuevo...

Foto: Now Public

miércoles, 20 de agosto de 2008

¿Qué le pasa a la rana en agua caliente?

No sé donde vi está efectiva metáfora sobre el condicionamiento. Si ponemos agua a hervir y luego introducimos una rana adentro, ésta saltará fuera del agua para salvarse. Pero si introducimos la rana en el agua, y lentamente la hervimos, la rana se quedará ahí dentro hasta sancocharse.

Calculo que son varios cientos los videos en la web acerca de ovnis. Los pocos que he visto, asuzado por mi curiosidad, rebotes de algunos blogs o por mi hermano que se está hundiendo cada vez más en el tema, me causan diversas sensaciones.

Desde genuina curiosidad hasta pena (por los tristes personajes que alucino detrás, buscando desesperadamente un espacio para ser percibidos); desde hilaridad hasta duda y valoración.

Pero el miedo a la burla no me permite ir más allá de conjeturas que se enredan en mis pliegues cerebrales. No podría hacer lo que hizo Bob Lazar, por ejemplo, exponiéndose a la denigración, primero, y su integridad fisica y la de su familia, después, al dar su testimonio.

Pero luego de todo lo visto, y conociendo sobre todo lo callado ("no coments on that", etc.) o tergiversado o desacreditado, el cuadro como que va tornándose coherente por trazos.

¿Por qué creerle más a las superpotencias sobre el tema, y a sus aliados mediáticos, que a un puñado de desprotegidos -pero muchos de ellos valientes- y supuestos protagonistas de estas historias?

¿Es la historia lo que realmente sucedió? ¿Por cuánto tiempo nos creimos lo de Colón y su humanista sentido de la conquista en pro de la "salvación de las almas" de pueblos desconocidos?

En los espacios web que tratan sobre la influencia de alienígenas en los destinos del planeta, se habla de elementos inestables (115), cogobierno ET-USA, tecnología a cambio de impunidad, conspiraciones, silenciamientos y una sarta de atrocidades impensables, no por falta de imaginación sino, creo yo, por acondicionamiento sistemático. Un "acostumbramiento" que genera en nosotros reacciones automáticas, "social y políticamente correctas" frente a determinados temas, como estos.

No voy a dar ningun enlace, más bien invitaría a darse una vuelta por cualquier web de videos o textos sobre ovnis. Leer entre líneas nos hará más libres.

jueves, 7 de agosto de 2008

Prueba-ba


Por ahora sólo escribo por probar. Piedad! Son las dos de la mañana y pico!